Abro los ojos
como en un sueño
mi cuerpo flota
sumergido en un océano azul
peculiar océano sin agua
sin algas, ni peces
ni olas ni orillas ni barcas
me descubro liviana
como pluma
como plasma
como plancton
empujada por el viento
que me sopla
atravieso el firmamento
y comprendo
que se hizo de noche
para que pudiera reconocer
el destello de los astros
comprendo que sólo en la noche
son mis ojos capaces
de contemplar
luceros, asteroides y satélites
comprendo en la noche que
no todo lo que brilla es oro
ni todo lo que es oro brilla
no todo lo que irradia es fuego
ni todo lo que es fuego irradia
y hay un juego de espejos
entre los seres del cosmos
donde los lados oscuros
son iluminados
y refractan
para iluminar
a los otros
donde la luz que se recibe
es causa y analogía
de la luz que se da
y viceversa
y como todo se vincula
en recíproco alumbramiento
así en el cielo
así en la tierra
nos invito
a ver reflejado nuestro brillo
en el brillo de los otros
como en un sueño
en el océano profundo de la noche