los árboles nacen
pero no mueren
-no me pidas explicaciones
nadie ha visto a un árbol morir
ni de muerte natural
ni acostado
y ni siquiera de pie-
de todos los seres que habemos en esta tierra
los que más me conmueven
son los árboles
me abrazo a ellos
cada vez que tengo miedo
y me muestran cómo es sostenerse
desde la raíz
detienen al viento
para que no me vuele
y me invitan
a conocer alturas al trepar
en su solidez flexible puedo ver
la fuerza que tenemos al dejarnos mover
yo acaricio las pieles de los árboles
que son tan viejas como el mismísimo vivir
me emocionan las historias que cuenta
esa rugosa, ruda suavidad en filo
el roce de la corteza en mi mejilla
susurra misterios
surco añoso abuelo árbol
tu tacto certero
contundencia en tu madera
existe generosidad mayor que la de limpiar el aire?
respira
respira y deja respirar
inhala exhala inspira sopla suspira
existe altruismo mayor que transformarte en fuego?
ardiente crepitando cuece abriga y alumbra
existe regalo mayor que ser hogar de todos los pájaros?
vuelan ramas nidos hojas nacen pájaros nacen vuelan vuelven
cantos cantan cantan cantos cantan
quiero regarle con mis lágrimas
quiero nutrirle con mi sangre de paz
quiero entregarle mi peso
y arrodillarme en reverencia
ante el testigo de la eternidad
sagrado
maestro
árbol
las voces que traigo aúllan, ladran, cantan, dicen, callan. la voz partida, la voz rebelde, la voz temida, la voz genuina, la voz divina. la voz poética.
lunes, 12 de diciembre de 2016
voluntad de sangre
me duele el ojo de luz
que siempre quiso ir más lejos
ya no lloraba cuando supe la verdad
y entonces volví a llorar
de recuerdos
cada mañana pasaba por el cuarto de baño
como mi abuela
a dibujarme una cara, que no era la mía
sobre otra cara, que tampoco era la mía
entonces
salir a recibir un poco de sol
si algo se deshacía aquí adentro
nadie podría darse cuenta
tal vez fue mi abuela vampira
vampira tal vez yo también
tal vez nos disolvíamos
por tanta voluntad de sangre
tanto corazón de agua
y disfrazarnos los rostros, los cuerpos
en colores y cascabeles, envoltorios de humo
tal vez nuestro propio carnaval
fuera tan solo un hechizo de protección
como sea, no quería yo ver mi propio gesto
amargo de castigo
asqueado del olvido
herido de impotencia
gritándome niña, niña, niña
buscando, siempre a esa niña que ya no está en mi rostro
invocando a la niña llegar con sus canciones
su sonrisa blanca
su pulso invencible de ser y de amar
esa niña juego
niña poeta y canción
suspiro y sonrisa
tímida universa libre al bailar
la niña de vida que cada mañana abraza mis ojos
agradece todo lo que estoy viendo
promete que cada cosa volverá a su lugar
seca mis lágrimas y se viste de mí
que siempre quiso ir más lejos
ya no lloraba cuando supe la verdad
y entonces volví a llorar
de recuerdos
cada mañana pasaba por el cuarto de baño
como mi abuela
a dibujarme una cara, que no era la mía
sobre otra cara, que tampoco era la mía
entonces
salir a recibir un poco de sol
si algo se deshacía aquí adentro
nadie podría darse cuenta
tal vez fue mi abuela vampira
vampira tal vez yo también
tal vez nos disolvíamos
por tanta voluntad de sangre
tanto corazón de agua
y disfrazarnos los rostros, los cuerpos
en colores y cascabeles, envoltorios de humo
tal vez nuestro propio carnaval
fuera tan solo un hechizo de protección
como sea, no quería yo ver mi propio gesto
amargo de castigo
asqueado del olvido
herido de impotencia
gritándome niña, niña, niña
buscando, siempre a esa niña que ya no está en mi rostro
invocando a la niña llegar con sus canciones
su sonrisa blanca
su pulso invencible de ser y de amar
esa niña juego
niña poeta y canción
suspiro y sonrisa
tímida universa libre al bailar
la niña de vida que cada mañana abraza mis ojos
agradece todo lo que estoy viendo
promete que cada cosa volverá a su lugar
seca mis lágrimas y se viste de mí
viernes, 30 de septiembre de 2016
bienvenida irina
me pasé la mitad de mi vida encerrada en una cápsula
enterrada en una incrédula
forma
de ver las cosas
nada me despertaba y
nada
pero nada
alcanzaba para satisfacerme
me pasé la mitad de mi vida atrás de una cortina
contando cuántos minutos faltarían para irme
me refiero a mor-irme
porque no me daba cuenta de la muerte
que habitaba
cada día
y cada noche
el terror a la muerte de cada día
me pasé la mitad de mi vida
calzándome una máscara
suficientemente neutra
para que no me pregunten
suficientemente versátil
para que no me doliera
suficientemente parecida a mí
para creerle yo también
me pasé la mitad de mi vida
mirando un espejo sucio
devolviendo un reflejo torcido
añorando una sinceridad imposible
encontrando sincera-miento
vendiendo humo
tragando humo
sintiendo humo
me pasé la mitad de mi vida
huyendo de sentirme
creyendo que huía del dolor
huyendo de mí misma
creyendo que huía de los otros
huyendo de la vida
creyendo que huía del vacío
me pasé la mitad de mi vida
esperando
me pasé la mitad de mi vida
esperándome
me pasé la mitad de mi vida
dándome motivos
para nacerme
y volver a descubrir
quién soy
y cómo me amo
enterrada en una incrédula
forma
de ver las cosas
nada me despertaba y
nada
pero nada
alcanzaba para satisfacerme
me pasé la mitad de mi vida atrás de una cortina
contando cuántos minutos faltarían para irme
me refiero a mor-irme
porque no me daba cuenta de la muerte
que habitaba
cada día
y cada noche
el terror a la muerte de cada día
me pasé la mitad de mi vida
calzándome una máscara
suficientemente neutra
para que no me pregunten
suficientemente versátil
para que no me doliera
suficientemente parecida a mí
para creerle yo también
me pasé la mitad de mi vida
mirando un espejo sucio
devolviendo un reflejo torcido
añorando una sinceridad imposible
encontrando sincera-miento
vendiendo humo
tragando humo
sintiendo humo
me pasé la mitad de mi vida
huyendo de sentirme
creyendo que huía del dolor
huyendo de mí misma
creyendo que huía de los otros
huyendo de la vida
creyendo que huía del vacío
me pasé la mitad de mi vida
esperando
me pasé la mitad de mi vida
esperándome
me pasé la mitad de mi vida
dándome motivos
para nacerme
y volver a descubrir
quién soy
y cómo me amo
viernes, 29 de julio de 2016
sinestesia
cierra los ojos
respira
respira haces de un prisma verde brillante
que degrada en ocre
hasta que el filo de la vara de luz
suave y precisa
toque la punta de tu lóbulo frontal
y de tu ojo derecho caiga una lágrima
exhala
exhala el cuenco de tus aguas
centrifugando hasta que todas tus células
se aprieten bien apretaditas entre sí
soplando todo rastro de oxígeno y diciendo estoy
estoy en la tierra
inhala
abre sus alas pájaro del tiempo
como un fuelle se despliega en
iiiiaaaaaaaahhhhhhhh
gira a sotavento envuelto en
fugaces velos azul índigo
de ruda, palo e incienso
y desciende
a toda marcha pico de flecha
rompiendo el aire que empuja la espesura
de un gesto informe que ocupa el silbido
en la velocidad que imprime la caída
a tracción la gravedad en la materia
ya sólo hay sombras, fuego y herrumbre metal
es el fulgor del viento temblándote en la boca
repique repique repique repique
llama meteórica al punto del impacto
y respira
aquí están los bosques húmedos de sauces llorando
mercurio blim blim blim blim
empuñando un durazno maduro con los dientes
recibe el jugo de un ácido anarnjado dulzor
gratificando este nuevo vuelo
mientras todo amanecer comienza
a este sin sí
sin este así
en esa asísti
tiene a sí así
esta ni es e
insiste esa
en si nací
sentí, sí, asentí
así nací
atiné en sí
si en este sí
así en sí sí sí
sin este si a
sin este si a
sinestesia
respira
respira haces de un prisma verde brillante
que degrada en ocre
hasta que el filo de la vara de luz
suave y precisa
toque la punta de tu lóbulo frontal
y de tu ojo derecho caiga una lágrima
exhala
exhala el cuenco de tus aguas
centrifugando hasta que todas tus células
se aprieten bien apretaditas entre sí
soplando todo rastro de oxígeno y diciendo estoy
estoy en la tierra
inhala
abre sus alas pájaro del tiempo
como un fuelle se despliega en
iiiiaaaaaaaahhhhhhhh
gira a sotavento envuelto en
fugaces velos azul índigo
de ruda, palo e incienso
y desciende
a toda marcha pico de flecha
rompiendo el aire que empuja la espesura
de un gesto informe que ocupa el silbido
en la velocidad que imprime la caída
a tracción la gravedad en la materia
ya sólo hay sombras, fuego y herrumbre metal
es el fulgor del viento temblándote en la boca
repique repique repique repique
llama meteórica al punto del impacto
y respira
aquí están los bosques húmedos de sauces llorando
mercurio blim blim blim blim
empuñando un durazno maduro con los dientes
recibe el jugo de un ácido anarnjado dulzor
gratificando este nuevo vuelo
mientras todo amanecer comienza
a este sin sí
sin este así
en esa asísti
tiene a sí así
esta ni es e
insiste esa
en si nací
sentí, sí, asentí
así nací
atiné en sí
si en este sí
así en sí sí sí
sin este si a
sin este si a
sinestesia
martes, 5 de julio de 2016
texto onírico
más tarde comprendí
que las respuestas llegaban
a través de los sueños
lejos de las luces
y los ruidos de la vigila
acudían a mí
los cifrados de los mensajeros
en sueños en los que
se disolvía un silencio sólo aparente
sólo ilusiorio
sólo enraizado
pues en el espacio atemporal
y sin fronteras
en el que toda la información se encuentra
estaban allí, condensadas
todas las imágenes
y todos los códigos
y entrelíneas
sorteando barreras
y condicionamientos mundanos
jeroglíficos
y geometrías
que disuaden piedras y parapetos
para aproximar los puentes
de lo que quiere ser dicho
en algún lenguaje posible
que las respuestas llegaban
a través de los sueños
lejos de las luces
y los ruidos de la vigila
acudían a mí
los cifrados de los mensajeros
en sueños en los que
se disolvía un silencio sólo aparente
sólo ilusiorio
sólo enraizado
pues en el espacio atemporal
y sin fronteras
en el que toda la información se encuentra
estaban allí, condensadas
todas las imágenes
y todos los códigos
y entrelíneas
sorteando barreras
y condicionamientos mundanos
jeroglíficos
y geometrías
que disuaden piedras y parapetos
para aproximar los puentes
de lo que quiere ser dicho
en algún lenguaje posible
jueves, 16 de junio de 2016
el océano de la noche
Abro los ojos
como en un sueño
mi cuerpo flota
sumergido en un océano azul
peculiar océano sin agua
sin algas, ni peces
ni olas ni orillas ni barcas
me descubro liviana
como pluma
como plasma
como plancton
empujada por el viento
que me sopla
atravieso el firmamento
y comprendo
que se hizo de noche
para que pudiera reconocer
el destello de los astros
comprendo que sólo en la noche
son mis ojos capaces
de contemplar
luceros, asteroides y satélites
comprendo en la noche que
no todo lo que brilla es oro
ni todo lo que es oro brilla
no todo lo que irradia es fuego
ni todo lo que es fuego irradia
y hay un juego de espejos
entre los seres del cosmos
donde los lados oscuros
son iluminados
y refractan
para iluminar
a los otros
donde la luz que se recibe
es causa y analogía
de la luz que se da
y viceversa
y como todo se vincula
en recíproco alumbramiento
así en el cielo
así en la tierra
nos invito
a ver reflejado nuestro brillo
en el brillo de los otros
como en un sueño
en el océano profundo de la noche
como en un sueño
mi cuerpo flota
sumergido en un océano azul
peculiar océano sin agua
sin algas, ni peces
ni olas ni orillas ni barcas
me descubro liviana
como pluma
como plasma
como plancton
empujada por el viento
que me sopla
atravieso el firmamento
y comprendo
que se hizo de noche
para que pudiera reconocer
el destello de los astros
comprendo que sólo en la noche
son mis ojos capaces
de contemplar
luceros, asteroides y satélites
comprendo en la noche que
no todo lo que brilla es oro
ni todo lo que es oro brilla
no todo lo que irradia es fuego
ni todo lo que es fuego irradia
y hay un juego de espejos
entre los seres del cosmos
donde los lados oscuros
son iluminados
y refractan
para iluminar
a los otros
donde la luz que se recibe
es causa y analogía
de la luz que se da
y viceversa
y como todo se vincula
en recíproco alumbramiento
así en el cielo
así en la tierra
nos invito
a ver reflejado nuestro brillo
en el brillo de los otros
como en un sueño
en el océano profundo de la noche
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