entrar en la atmósfera sueñera
del tinto
mientras uno lee
o come
o abre el mazo de tarot
para activar potencias
o poner a circular
una vibra
hasta entonces escondida
recibo mucha información
mucha más de la que puedo
sintetizar
recibo información
y ajusto el filtro
de otro modo
me convierto en un axial
un vórtice
ya incrédulo
ya anestesiado
dedico
la mayor parte de mi tiempo
a esperar
que alguien golpee mi puerta
se desate una tormenta
los grillos al otro lado del pasillo
la noche caiga redonda
que un murmullo de hormigas
me convoque a buscar su camino
o adelanten una hora
en todos los relojes del país
espero apretando la nariz contra el suelo
que de pronto me parta al medio un arco iris
pues no vi uno solo en todo el verano
que aún no termina
espero el mágico sonido
que me pone a mover los pies
como se espera al cartero
que viene con mensajes
de otro continente
y a un siglo de distancia
sigo buscando
las huellas que dejaron
los abuelos de mis abuelos
en su paso por la misma tierra
espero
la revancha magistral del presente
que a la luz me deja
bailando con la 91.7