lunes, 16 de marzo de 2020

Viral

Cada tanto -sea un siglo o sólo un par de años-
los terrícolas mostramos la hilacha.
Revelamos la trama, dejamos ver los hilos
Por obra de una catástrofe, una guerra, 
un accidente o una epidemia
recordamos por un rato
que el control es ilusorio
que el poder es asimétrico
que la información tiene doble filo

muy a pesar de lo cual 
como mortales que somos
quedamos finalmente igualados
por la peste de la época:
todos nos vamos a ir

Así es que no me llaman tanto la atención 
los sacudones necesarios
de este y todos los tiempos
para que nos caigan las fichas
y tal vez nos demos cuenta
y despertemos del ensueño 
en el que nos mecemos para olvidar que:
todos nos vamos a ir

lo que me llama la atención
a decir verdad
es que entre tanto apocalipsis 
la desolación del caos
el encierro en cuarentena
la hostilidad de la alarma colectiva 
y lo que en el fondo sabemos
que es inevitable que la humanidad termine
o se transforme
y conociendo todo esto 
y el ratito que estamos acá 
que es apenas un soplo
un parpadeo
un bit
decía,
lo que me llama realmente la atención 
es que todavía 
no se te haya ocurrido 
invitarme
a multiplicarnos la vida 
a viralizar las horas con vos

sábado, 10 de noviembre de 2018

me pegaron los treintitanto

a pasitos de renacer
ataca la saga de las reflexiones
que puede aparecer
bien a la vuelta de la esquina
bien a la penumbra de una luna nueva
bien en la mitad de la vida
y alrededores
resulta que me anda picando un bichito
absorto de futuro
para intentar averiguar
qué ocurrirá en la próxima hora
llegado el verano

sin ir más lejos
el próximo septenio
toda mi biología
se despierta al servicio de una única celebración
cumplir otro año
instante en el que se cruza el umbral
(invisible, como todos los umbrales)
del mismísimo 
sagrado
tiempo
alguien deja de ser
alguien es
me quedo de pie
mirando a ambos lados de la vía
sólo para dilucidar
de dónde es que vengo
y hacia dónde voy
qué ladrillos ocupan su sitio
cuáles habrán de labrarse
antes, me digo,
(antes cuándo?)
antes, no sé, antes
vibraba en calidad de emociones
mareas que perseguían ciclos y caprichos
toda mi existencia comandada por los líquidos
biología primaria
ahora (parece que ahora)
empecé a caminar en tierra firme
y ya no armo remolinos
a lo sumo algún que otro terremoto
sin embargo
no extraño para nada
las danzas acuáticas
las lágrimas
ni las tempestades
me va muy bien con la paciencia
el paso a paso
y a lo sumo, cada tanto
comer un poco de polvo
así me voy convirtiendo
en mi nueva casita
que tiene menos preguntas
y más silencios
menos afectos
y más acciones
menos magnetismo
y más borde
casita que no sabe nada
y no quiere saber nada
más que de la humildad
la responsabilidad
y la práctica

10112018

volver cuando quiere decir retornar
implica tocar un punto conocido
algún estado mental
situación o escenario
volver quiere decir que lo familiar
se hace presencia
volver como encender una memoria
como la caricia erizada de lo antiguo
implica que alguna vez se hubo de 
partir
desarmar
abandonar
tomar distancia
volver quiere decir
pasar por ese lugar
que es una habitación 
en la que ya viví
yo dejé un vicio
y atravesé la caótica revolución de
vivir
sin
y volví
yo dejé un país
para recorrer el mundo
y saber que siempre
en cualquier parte
estoy
yo
y volví
aprendí a mirarme en espejos tan distintos
para entender que podría
reconocerme en todos ellos
tomar todas las formas
y volver
observo, casi sin dormir
todo lo que se mueve en mi mundo
cuando salgo, y vuelvo
y cada vez que algo muta o permanece
cómo es eso, cómo se siente
dejar ir
dejar ir
dejar ir
otra vez
dejarme ir
como la vida que insiste en transformar me
y susurrar me
sincronías, números mágicos
y el amor como una práctica en acción

jueves, 21 de diciembre de 2017

21122017

veintiuno del doce de dosmildiecisiete
desde que aprendí a nombrar los colores
y a ubicar las formas en el casillero correcto
desde que uso la razón, como un escudo
y vivo la vida a través de un hemisferio
izquierdo-sur-occidente
desde entonces
que merodeo en asuntos mundanos
y mitologías de mercado
a lo mucho perdida en laberintos 
o juegos de ingenio, acertijos, rebuses
desde entonces
es veintiuno de diciembre
por carácter convencional y consenso sociohistórico
el día de comienzo de verano
día más largo del año
más cerca del sol
no tan celebrado como el día de la primavera
pero aún así apreciado con cierta alegría
cierta simpatía 
propia de que la gente se ponga contenta
por un inicio, un comienzo, una brisa cálida
la gotita corriendo por la sien y alguien pasa
con un helado en la lengua la crema lo besa
se huele humedad de la inminente tormenta y se sabe que
habrá mucho silencio en el jadeo del aire caliente
que no entra, que no oxigena a nadie que pegotea
y habrá mucha soledad con un ventilador de aspas metálicas
que apenas sopla pero chilla cada tres segundos
dejándote presa de un mantra inevitable, 
que te mide el tiempo para que no puedas dejar de pensar
entre uno y otro silbido
que la sábana se calienta y mejor girar hacia el otro lado
tres, dos, chrrin
y la manteca quedó derritiéndose sobre la mesada, hasta mañana
tres, dos, chrrin
y el mensaje que le mandé que todavía no lo vió, que no sé si lo va a ver
y si lo ve es probable que no responda
tres, dos, chrrin
y qué me importa, si ni siquiera sé si me importa
sólo estoy jugando a descubrir si me importa
tres, dos, chrrin
y ese sonido que no cesa, no duerme, no me duerme
y me rebusco pasadizos para no sentir ese espacio de nada
hablo, me hablo, repaso el día y corrijo lo que podría haber hecho mejor
la respuesta que no le di al tipo que me vociferó un maleficio
tres, dos, chrrin
"vas a durar poco" me dijo, el muy mala leche, cuando me distraje
y crucé un semáforo en rojo con la bici
y sí, casi me atropellan, pero no era mi momento
tres, dos, chrrin
le dije "gracias", fui irónica, le dije "gracias" porque todo ocurrió muy rápido
y yo soy de respuesta lenta, hasta que me llega la info
con todo el ruido que hay acá adentro
tres, dos, chrrin
y en realidad quería decirle "qué observaciones tan alentadoras, señor,
para con sus conciudadanos, cófrades, vecinos, seres que co-habitan el mismo planeta... qué amable,
qué ganas de andar cerca suyo, hacerle un mimito, qué constructiva su mirada" 
tres, dos, chrrin
son tiempos donde el horno no está para bollos, estamos todos caldeados,
nos estamos tratando muy mal, che
¿acaso necesitamos ser el tribunal tiramierda de la vía pública?
por cierto, le hubiese escupido la cara, también
tres, dos

lunes, 12 de diciembre de 2016

árbol

los árboles nacen
pero no mueren
-no me pidas explicaciones
nadie ha visto a un árbol morir

ni de muerte natural

ni acostado

y ni siquiera de pie-

de todos los seres que habemos en esta tierra
los que más me conmueven
son los árboles
me abrazo a ellos
cada vez que tengo miedo
y me muestran cómo es sostenerse
desde la raíz
detienen al viento
para que no me vuele
y me invitan 
a conocer alturas al trepar
en su solidez flexible puedo ver
la fuerza que tenemos al dejarnos mover

yo acaricio las pieles de los árboles
que son tan viejas como el mismísimo vivir
me emocionan las historias que cuenta
esa rugosa, ruda suavidad en filo
el roce de la corteza en mi mejilla
susurra misterios
surco añoso abuelo árbol
tu tacto certero
contundencia en tu madera
existe generosidad mayor que la de limpiar el aire?
respira
respira y deja respirar 
inhala exhala inspira sopla suspira
existe altruismo mayor que transformarte en fuego?
ardiente crepitando cuece abriga y alumbra 
existe regalo mayor que ser hogar de todos los pájaros?
vuelan ramas nidos hojas nacen pájaros nacen vuelan vuelven
cantos cantan cantan cantos cantan

quiero regarle con mis lágrimas
quiero nutrirle con mi sangre de paz
quiero entregarle mi peso
y arrodillarme en reverencia
ante el testigo de la eternidad

sagrado
maestro 
árbol


voluntad de sangre

me duele el ojo de luz
que siempre quiso ir más lejos
ya no lloraba cuando supe la verdad
y entonces volví a llorar
de recuerdos
cada mañana pasaba por el cuarto de baño
como mi abuela
a dibujarme una cara, que no era la mía
sobre otra cara, que tampoco era la mía
entonces 
salir a recibir un poco de sol
si algo se deshacía aquí adentro
nadie podría darse cuenta
tal vez fue mi abuela vampira
vampira tal vez yo también 
tal vez nos disolvíamos
por tanta voluntad de sangre
tanto corazón de agua
y disfrazarnos los rostros, los cuerpos
en colores y cascabeles, envoltorios de humo
tal vez nuestro propio carnaval 
fuera tan solo un hechizo de protección
como sea, no quería yo ver mi propio gesto
amargo de castigo
asqueado del olvido
herido de impotencia
gritándome niña, niña, niña
buscando, siempre a esa niña que ya no está en mi rostro
invocando a la niña llegar con sus canciones
su sonrisa blanca
su pulso invencible de ser y de amar
esa niña juego
niña poeta y canción
suspiro y sonrisa
tímida universa libre al bailar
la niña de vida que cada mañana abraza mis ojos
agradece todo lo que estoy viendo
promete que cada cosa volverá a su lugar
seca mis lágrimas y se viste de mí

viernes, 30 de septiembre de 2016

bienvenida irina

me pasé la mitad de mi vida encerrada en una cápsula
enterrada en una incrédula
forma
de ver las cosas
nada me despertaba y 
nada
pero nada
alcanzaba para satisfacerme
me pasé la mitad de mi vida atrás de una cortina
contando cuántos minutos faltarían para irme
me refiero a mor-irme
porque no me daba cuenta de la muerte 
que habitaba 
cada día

y cada noche
el terror a la muerte de cada día

me pasé la mitad de mi vida
calzándome una máscara
suficientemente neutra
para que no me pregunten
suficientemente versátil
para que no me doliera
suficientemente parecida a mí
para creerle yo también
me pasé la mitad de mi vida
mirando un espejo sucio
devolviendo un reflejo torcido
añorando una sinceridad imposible
encontrando sincera-miento
vendiendo humo
tragando humo
sintiendo humo
me pasé la mitad de mi vida
huyendo de sentirme
creyendo que huía del dolor
huyendo de mí misma
creyendo que huía de los otros
huyendo de la vida
creyendo que huía del vacío

me pasé la mitad de mi vida
esperando
me pasé la mitad de mi vida
esperándome
me pasé la mitad de mi vida
dándome motivos
para nacerme
y volver a descubrir
quién soy
y cómo me amo