Cada tanto -sea un siglo o sólo un par de años-
los terrícolas mostramos la hilacha.
Revelamos la trama, dejamos ver los hilos
Por obra de una catástrofe, una guerra,
un accidente o una epidemia
recordamos por un rato
que el control es ilusorio
que el poder es asimétrico
que la información tiene doble filo
muy a pesar de lo cual
como mortales que somos
quedamos finalmente igualados
por la peste de la época:
todos nos vamos a ir
Así es que no me llaman tanto la atención
los sacudones necesarios
de este y todos los tiempos
para que nos caigan las fichas
y tal vez nos demos cuenta
y despertemos del ensueño
en el que nos mecemos para olvidar que:
todos nos vamos a ir
lo que me llama la atención
a decir verdad
es que entre tanto apocalipsis
la desolación del caos
el encierro en cuarentena
la hostilidad de la alarma colectiva
y lo que en el fondo sabemos
que es inevitable que la humanidad termine
o se transforme
y conociendo todo esto
y el ratito que estamos acá
que es apenas un soplo
un parpadeo
un bit
decía,
decía,
lo que me llama realmente la atención
es que todavía
no se te haya ocurrido
invitarme
invitarme
a multiplicarnos la vida
a viralizar las horas con vos
a viralizar las horas con vos