me pasé la mitad de mi vida encerrada en una cápsula
enterrada en una incrédula
forma
de ver las cosas
nada me despertaba y
nada
pero nada
alcanzaba para satisfacerme
me pasé la mitad de mi vida atrás de una cortina
contando cuántos minutos faltarían para irme
me refiero a mor-irme
porque no me daba cuenta de la muerte
que habitaba
cada día
y cada noche
el terror a la muerte de cada día
me pasé la mitad de mi vida
calzándome una máscara
suficientemente neutra
para que no me pregunten
suficientemente versátil
para que no me doliera
suficientemente parecida a mí
para creerle yo también
me pasé la mitad de mi vida
mirando un espejo sucio
devolviendo un reflejo torcido
añorando una sinceridad imposible
encontrando sincera-miento
vendiendo humo
tragando humo
sintiendo humo
me pasé la mitad de mi vida
huyendo de sentirme
creyendo que huía del dolor
huyendo de mí misma
creyendo que huía de los otros
huyendo de la vida
creyendo que huía del vacío
me pasé la mitad de mi vida
esperando
me pasé la mitad de mi vida
esperándome
me pasé la mitad de mi vida
dándome motivos
para nacerme
y volver a descubrir
quién soy
y cómo me amo